La niña que no sabe porque nació Parte 4


La mujer que sobrevivió…
Estaba muy triste, deseaba la muerte.
Hace varios días había muerto mi hija de 4 años…murió porque un imbécil ebrio la había atropellado.
Claro, también yo la solté… ¿Por qué la solté?
¿Por qué …?
¿¡por qué carajos tuve que soltarla!? ¿Por qué ella no se quedo a mi lado…?
 mi único sentido de la vida era mi bebe…mi hija.
Mi ex esposo era un hijodeputa que me pegaba, me maltrataba y decidí dejarlo…
Ese día, cuando mi hija murió.
La solté porque estaba con unas maletas, era de noche y huíamos a una nueva vida.
Su padre nos descubrió y quise defenderme de sus golpes...
Lo siguiente que vi fue  a mi hija arrollada por el coche. Bañada en sangre mientras que mi esposo reía “te la puedes llevar en la maleta” me dijo y se marchó…
Nunca me quiso.
Ni a mi hija, a nuestra hija. Ni a su madre.
Recuerdo cuando lo conocí, me dijo que no amaba a su madre, que no amaba a nadie, tal vez ni a él mismo. Pero me conmovió.
Se me hizo un hombre con tanta necesidad de cariño que creí que conmigo iba a ser distinto, que me amaría…
Fue como un reto personal hacerlo que me ame.
Era como mi padre, tantas veces lo seguí, pero él nunca me volteaba a ver. Solo para cuestiones escolares…
Quise obtener su cariño dándole todo, porque entiendo, mi padre fue un hombre que creció sin afecto, su padre lo golpeaba, engañaba a su madre, le era infiel…
Lo comprendía…su contexto era diferente y forjó el mío…al ver a un hombre así…dije “mi padre…puedo hacer que me quiera por medio suyo…” siempre quise conquistarlo en busca eso, aunque a la vez, no quería que me quisiera, me aterraba el amor que podía darme.
Mis padres se casaron porque mi madre vio en mi padre un patrón de su infancia…mi abuelo igual era alcohólico…
Mi padre lo era.
Mi esposo lo era…
Pero me golpeaba, me maltrataba, humillaba y ultrajaba…
Y muchas veces me creí merecedora de todo ello…hasta que nació mi hija.
Ella…era mi salvavidas y no quería que estuviera a flote en un mar tormentoso…
Hui y ella murió…
¿Por qué no fui yo?
Ese día, el día del accidente…
Decidí tirarme ante los coches, harta de la vida.
Pero no…murieron los conductores en su afán de salvarme…
¿de salvar una vida tan miserable y poca cosa como la mía?
Yo no me tiré al vacio por casualidad, deseaba mi muerte, no la de ellos.
Aparecí en el velorio y conocí a su hija, hija única.
Tiene 21 años, se llama Lorenza.
Lloraba amargamente y cuando entre al sepulcro, solicité verlos, me lo negó…
Solo estaba ella, familiares y la vecina recitando el rosario.
Le pedí disculpas y le di mi número de teléfono…
A los pocos días, me hablaron del hospital, sólo tenía registrado mi celular y el de sus difuntos padres…
Había sido atropellada.
acudí a verla, nuestra vida estaba enlazada ahora. Cuando entre a su cuarto. Un sombrío cuarto de hospital, blanco, con olor a medicina, látex y orina del otro internado. Me di cuenta de que leía un libro.
Había muchos periódicos a su lado, estaba sentada…
Me miro…
“Gracias por venir” me alcanzó a decir… y siguió leyendo…
“conservó mi numero…” le dije. ¿de qué vamos a hablar?
“yo estuve más cerca de conseguirlo que usted”
¿a qué se refirió? No entendí…
“¿conseguir que?” fue mi pregunta.
“la muerte…” fue su respuesta.
Me sorprendieron muchos sus palabras, en especial porque sonreía… ¿Por qué diablos sonríe cuando habla de la muerte?
¿tanto la desea y concibe como su alegría?
Estaba leyendo una obra cuyo título no recuerdo.
 Pero no la había visto antes…
“¿no sería maravilloso?” me preguntó, no entendía nada…
“¿morir?” alcance a decir…
“no, morir no… ¿no sería maravilloso beber una pócima y ser otra persona? Cada día sería como renacer…”
“¿y con qué fin?”
“ser libre…hacer lo que uno desea sin sentir culpa o miedo…”
“¿y que es aquello que deseas tanto y te aterra hacer?”
“no me asusta hacerlo…siento vergüenza de ello.”
La enfermera entro para darle la medicina al otro paciente, estaba moribundo. Con la mirada perdida y los ojos con lágrimas.
Quería moverse, quitarse el catete que le daba vida, pero la enfermera lo regaño.
“una vergüenza “mórbida”, como si tuviera no derecho hacerlo por mi posición”
Las dos horas de visita, me narró estrofas del libro…la verdad no entendí nada.
Solo que estaba loca, leer tanto le daña.
Su soledad le daña.
“aquel hombre” me dijo antes de irme “el hombre con quien comparto el cuarto, trato de suicidarse tirándose de la ventana, lo sé porque quise hacerlo con él, lanzarnos juntos, pero… se detuvo, no sé porque…y sólo me dijo “tu compañía me hace querer estar más tiempo con vida…” después de eso, la enfermera nos vio y continuamos, digo…aquí estamos, ¿o no estamos?”
Aquella chica…es extraña.
Lo más raro de todo, es que…
Luego de estar con ella, me ha hecho pensar, ¿ser otra persona para esconder mis actos?
¿no es ridículo? 
Quiero ser otra persona, para no vivir lo que viví, para no recordar, para cambiar mi vida.
Si con la muerte renaciera y no recordará nada de mi vida pasada, de esta vida…
Sí, quiero renacer cada día…
Observó la foto de mi bebé y lloro, aquel infeliz… mi esposo, el que la atropelló…solo los detesto con todo mi ser.
No como esa mujer, que se odia a sí misma.
Encerrada en su propio odio, es su peor enemiga…
Cuando en mi mundo, solo yo soy mi amiga.
Y…lo único que deseo es…de nuevo…a mi hija…
Mi dulce niña…mi bebe, mi cielo, mi todo.
La alegría de mi vida, fue perpetrada de mi existir…
Quiero estar con ella, en el mismo cielo…
¿Por qué ella y no yo? ¿acaso debo de hacer algo después de su muerte?
No lo sé…pero…aunque deseo morir con todo mi ser, la vida misma me ha evitado la muerte…
Por algo es.



Comentarios