La niña que no sabe porque nació Parte 5


El compañero del cuarto.
Hace dos meses que estoy en este cuarto solitario
Es el numero 20. El más lejano del pasillo.
Mi familia me abandonó hace mucho tiempo. Porque bebía constantemente.
Frecuentaba  un bar. Donde bebo hasta que mi cuerpo se funde con la realidad, no recuerdo nada.
En el bar conocí a “Vicky” una joven muy guapa, con quien he hecho el amor muchas veces.
También me dicen que se llama “July”. No me interesa su jodido nombre, solo me gustaba llevármela a la cama. Sentir su cuerpo encima del mío… beber juntos hasta el amanecer…
Ahora pago la factura de mis acciones, por el alcohol y el adulterio. Ningún familiar está cuando me estoy muriendo por cirrosis.
Necesito un nuevo hígado y ningún donante, ni a los doctores les intereso.
Fui ingresado porque me vio una vecina tirado en la puerta de mi casa. Llamo a la ambulancia y me desintoxicaron. El dolor constante…
Y la muerte no llega a mis pies, ¿Qué suplicio pago?
Hace unos días llegó una paciente inesperada a  mi cuarto. “Es Vicky” o mejor dicho, Lorenza.
Si, tiene un nombre jodido, por eso lo inventa.
Pero no se ve como la “Vicky” que conocí. Su mirada es penetrante e infunde odio, me asusta incluso. Esta sentada, todo el día leyendo. Ni me dirige la palabra, ¿se acordará de mí?
Lleva leyendo el mismo libro muchas veces…
Cuando me saluda, me dice algo de “¿es por tomar mucho?” luego de leer mi enfermedad…
No sé si burla de mi o no, pero su pregunta es estúpida.
El punzante dolor que recorre mi cuerpo no me deja estar en paz, no me deja dormir.
Al no poder dormir, veo a “Vicky” en la madrugada leyendo, recitando algo, sus ojos es lo único que percibo entre las penumbras. Esa “Vicky”.
Se está quedando más tiempo porque se ha cortado el otro día.
Trato de suicidarse estando aquí.
Trate de suicidarme estando aquí.
Logre levantarme, fui a la planta más alta para tirarme desde la ventana, pero Vicky me alcanzó…
Me dijo “Matémonos juntos, en vez de hacer el amor”
Entonces le dije “primero te hago el amor de nuevo”
Y me dejo tocarla, tocar todo su cuerpo. Masturbarla y acariciarla…
Quería lanzarme, pero el solo hecho de tener de nuevo el cuerpo de Vicky cerca, me ha hecho sentir ganas de vivir, un placer adictivo. Su compañía me hace querer seguir en vida.
De vez en cuando, se acerca a mi cama, para que la masturbe con mi mano libre. Me mantiene con vida el placer de tenerla de compañera.
En otra ocasión vino una sola visita, una señora. Y en vez de platicar de ella, desahogar sus penas, le leyó el libro.
Si pudiera contar lo que siento, que feliz sería.
Aunque ella me escucha cuando me quejo. No dice nada.
Me deja tocarla sin expresarme nada.
Eso es más doloroso que mi punzada en el hígado.


La enfermera narra.
No sé porque escogí esta carrera.
Quería ser veterinaria, pero no pude costeármela y decidí ayudar a las personas.
Pero soy infeliz.
Todos los días, ver las diferentes enfermedades.
A las personas moribundas, me hace más triste.
Quiero morir, pero, el otro día que me topé a dos pacientes queriendo suicidarse, los reprendí.
Pero también envidie.
Ambos tienen las agallas de la cual carezco para tratar de matarme.
A veces, converso con aquella chica.
Entro por ser atropellada. Sobrevivió, ¡Que milagro!
Pero ha tratado de matarse ya dos veces acá. Tiene problemas.
Un día, en el baño me la tope y conversamos.
Me dijo que ambos padres habían muerto y que sentía culpa de su estilo de vida, que no merecía vivir porque se había dejado llevar y domar por la pasión.
Yo no tengo hijos, ni pareja, ni frecuento bares, ni tomo ni fumo. Mi vida es aburrida.
No la entendí ¿Cuál pasión?
Me fui haciendo su amiga y la entendí.
A través de ella, me di cuenta de que había escogido ser enfermera por amor infinito a los demás.
Amor que no tengo hacia mí, porque huyo de mis deseos.
Deseo ser veterinaria. Lorenza me dijo “entonces estudia por las mañanas y conviértete en una”
Una solución sencilla, una decisión difícil.
¿dejar mis logros, por mis sueños?  ¿por lo que concibo como alegría?
Me decidí a hacerlo.
Esa mujer, es tierna, es tierna cuando habla y se preocupa por otros. Pero…se odia tanto a si misma que trasmite un desprecio igual.
Muchos con verla la odian.
Pero yo no, me he dado cuenta de que es dulce y necesita afecto.
Creo que me he enamorado de ella.
Soy lesbiana. Mis padres y amigos no lo saben, pero es cierto.
Por eso no tengo novio.






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